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Destino República Dominicana

Samaná, paraíso color turquesa

En la provincia de Samaná, en República Dominicana, hay bellezas naturales que se han conservado casi intactas desde hace siglos: playas vírgenes de arena blanca rodeadas de un mar azul turquesa y con techo de palmeras; buceo en prístinos arrecifes de coral y un impresionante avistamiento de vida salvaje.

Texto y fotos: Javier A. Pinzón

Durante su primer viaje, en 1493, Cristóbal Colón pisó la provincia de Samaná, tierras habitadas por pobladores ciguayos, en lo que hoy es la República Dominicana. Han pasado ya 524 años; en sus tierras han vivido cimarrones, franceses, ingleses y españoles. Pero sus bellezas naturales se han conservado casi intactas: playas vírgenes de arena blanca, un mar azul turquesa y un exuberante techo de palmeras.

Este rinconcito escondido de República Dominicana tiene mucho que mostrar: sus visitantes pueden pasar días agradables en playas paradisíacas, conocer la cultura de su gente en viajes guiados, bucear y observar el sublime ritual de apareamiento de las ballenas. He aquí un pequeño recorrido por algunos de sus lugares más espléndidos.

El Salto del Limón

Un recorrido que tarda casi dos horas, ya sea a pie o a caballo, en medio de un espeso bosque húmedo tropical, lo llevará al Salto del Limón. Hay varios senderos para llegar, pero todos convergen en un mismo punto donde habrá que dejar el caballo, si es que lo utilizó, para terminar con una corta caminata. Al llegar al salto, tómese un tiempo; siéntese, cierre sus ojos y medite. El sonido del agua lo ayudará a olvidar el estrés de la ciudad y estar listo para comenzar su tiempo de relax en Samaná. Si se anima, dese un chapuzón en sus frías aguas y la turbulenta caída lo recompensará con un hidromasaje natural. Antes de bajar, deténgase a observar la oferta de artesanías de los lugareños.

Las Terrenas

Es una franja de quince kilómetros de costas protegidas y playas vírgenes de arena blanca, donde hay gran variedad de restaurantes internacionales que deleitarán su paladar en medio del paraíso. Este es el lugar ideal para practicar deportes como buceo, snorkeling, tenis y golf. De igual forma, muy cerca de estas playas se encuentra la atractiva y maravillosa isla de Cayo Levantado, de apenas un kilómetro cuadrado, donde podrá relajarse rodeado del turquesa marino propio de Samaná.

Las Galeras

Es una de las zonas de mayor afluencia turística en los últimos años, donde se puede disfrutar de playas como Madame, Colorado y Rincón; esta última incluida entre las diez playas más hermosas del mundo, por sus condiciones naturales: tres kilómetros de arena fina y blanca. Es una playa para el relax, ya sea tumbado en la arena a la sombra de una palmera, en una silla playera de alquiler o flotando en sus cálidas aguas. Los más intrépidos disfrutan de la desembocadura del Caño Frío, que forma una laguna natural. Sus aguas cristalinas, que bajan de la montaña bajo el denso dosel, llegan a la orilla del mar sin haber conocido el sol, así que más que frías son heladas. Los visitantes más valientes pueden aprender de los lugareños, quienes se trepan a lo alto de los manglares para saltar al agua.

Playa Frontón

Aunque hace parte de Las Galeras, Playa Frontón, a una hora de distancia en bote, merece mención aparte. Al llegar a esta paradisíaca playa, lo primero que llama la atención es la gran pared rocosa que le sirve de marco. También notará la transparencia de sus aguas, pues desde el bote es posible ver los arrecifes de coral y la variedad de peces que habitan en la zona, sitio ideal para hacer snorkeling. Al desembarcar puede retozar en la playa o subir por un pequeño sendero por la pared. Allí podrá encontrar sombra en alguna de las cavernas y vestigios de un restaurante que quiso ser y no pudo. El contraste de la pared rocosa con el verde de la densa vegetación, la arena blanca y el agua turquesa hace de este paisaje un lugar paradisíaco, único y memorable.

Santuario de las ballenas jorobadas

Cada año, desde diciembre hasta abril, unas tres mil ballenas visitan la Bahía de Samaná procedentes de los mares de Islandia, Groenlandia, Canadá y Estados Unidos y dan un espectáculo extraordinario. En los primeros meses se abre el telón y comienza la primera parte: machos de cuarenta toneladas saltan por encima de la superficie del mar para atraer a una hembra. Y si esto no es suficiente, el macho les canta una canción larga y reiterada, que las hembras pueden oír hasta a treinta kilómetros de distancia. Todo esto con el fin de poder aparearse y dejar descendencia. Después del apareamiento viene la segunda parte del espectáculo: el nacimiento de los pequeños ballenatos, que al nacer miden entre 3,50 y 5 metros, y pesan una tonelada. Ellos consumen alrededor de doscientos litros de leche materna, pues deben adquirir la fuerza y la grasa protectora necesaria para realizar el largo viaje de regreso. Para observar a estos majestuosos animales en Samaná hay varios tour-operadores, cuyas indicaciones son imprescindibles si desea disfrutar el avistamiento de estos enormes mamíferos con seguridad.

Parque Nacional Los Haitises

Este parque, ubicado en la Bahía de Samaná, abarca 208 kilómetros cuadrados de bosque húmedo tropical, que va desde los hermosos manglares hasta las tierras altas. Es un resumen de lo que Samaná ofrece: belleza natural en playas, ríos y montañas, e historia. El nombre “Haitises” significa tierra de montañas, las cuales esconden ríos subterráneos, islotes y cavernas, que guardan valiosas historias en petroglifos y pictografías. Para planear una visita a este parque —accesible solamente desde Sabana de la Mar o desde Samaná— es necesario tener un permiso de la Dirección Nacional de Parques. Los lugares preferidos para visitar son la Bahía de San Lorenzo y el Cayo de los Pájaros, en donde habita una gran cantidad de pelícanos.

 


Cómo llegar

Desde Norte, Centro, Suramérica y el Caribe, Copa Airlines ofrece cuatro vuelos diarios los martes y domingos y cinco vuelos los demás días de la semanaa través de su Hub de las Américas, en Ciudad de Panamá. Samaná está a 180 kilómetros de Santo Domingo, vía terrestre.