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Cultura

Las buenas películas dominicanas

Por: Winnie T. Sittón
Fotos: Cortesía de / Courtesy  IFF Panamá

Miriam miente y Sambá son dos de las cuatro películas que se exhiben en el Canal IFF Panamá, a bordo de los aviones de Copa Airlines . Ambos filmes han dado mucho de qué hablar y son un reflejo del buen momento que está experimentando el cine hecho en República Dominicana. Aquí le contamos por qué.

Hace algunos años, los grandes referentes del cine latinoamericano eran Argentina, Brasil, Cuba y México; pues de allí salieron los primeros títulos que alcanzaron reconocimiento internacional. Sin embargo, el panorama es distinto ahora. En la última década, Colombia, Chile y Perú han entrado con fuerza en la palestra cinematográfica, con películas exitosas que le han dado la vuelta al mundo. Y hace apenas unos cinco años, muy sigilosamente, un pequeño país del Caribe se ha colado en la discusión, posicionándose como una de las industrias emergentes más interesantes del séptimo arte hecho en Latinoamérica: República Dominicana.

Es tan solo el fruto de la evolución: el cine dominicano pronto cumplirá cien años de historia. Aunque, en sus inicios, la producción fue ocasional e incipiente, su engranaje comenzó a moverse con mayor agilidad en los años 90, cuando aparecieron los primeros éxitos taquilleros locales. Ahora, el ritmo de realización se disparó gracias a la aparición de la Ley de Cine (2010), mediante la cual se están produciendo hasta veinte películas por año.

Esto ha provocado el surgimiento de historias más íntimas y personales, que exploran nuevos lenguajes y abordan temáticas distintas.

Filmes que están rompiendo las fronteras de su propia tradición fílmica y, de paso, también los linderos de la isla La Española, logrando ser proyectados en prestigiosos festivales internacionales a los que nunca había llegado el cine dominicano. Y desde entonces, como si fuera poco, están captando la atención de la crítica y el público, cosechando un gran número de premios que validan esta buena racha.

Dos películas que reflejan este momentum que experimenta la cinematografía de República Dominicana son Sambá (2017) y Miriam miente (2018). Ambas producciones forman parte de la selecta muestra de largometrajes que están disponibles en el Canal IFF Panamá, dentro del sistema de entretenimiento a bordo de los aviones de Copa Airlines.

La redención a través del boxeo

Sambá es un drama deportivo que explora la metáfora de la vida como una eterna lucha, a través de la historia de un exconvicto llamado Cisco, que quiere redimirse conquistando el cuadrilátero. El guion original fue escrito por el actor italiano Ettore D’Alessandro, producto de la inspiración que sintió tras su primera visita a República Dominicana. Él también es uno de los productores de la película e interpreta a un pugilista retirado que guía al protagonista en su violento camino hacia la redención.

La realización estuvo a cargo de la dupla creativa compuesta por los cineastas Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas. Ella es dominicana y él, mexicano. Su filmografía incluye obras como Cochochi (2007), Jean Gentil (2010) y Dólares de arena (2014), esta última protagonizada por la famosa Geraldine Chaplin. La pareja dirige la productora Aurora Dominicana, con sede en Santo Domingo, y realizaron juntos varios largometrajes de ficción, los cuales alcanzaron notoriedad tras su paso por festivales renombrados como Venecia, Toronto, Toulouse y Miami.

Sambá no ha sido la excepción. La proyección internacional del filme arrancó con el pie derecho, luego de su estreno mundial en la sección “International Narrative Competition” del Tribeca Film Festival en Nueva York, convirtiéndose así en la primera película dominicana que se ha programado en dicho certamen. Además, obtuvo varios galardones y muy buenas críticas en su largo recorrido por Europa, Suramérica, el Caribe y Panamá.

Un pequeño relato sobre la discriminación

Por su parte, Miriam miente es una película que en principio propone una historia aparentemente sencilla: la realización de una fiesta de quince años. Sin embargo, poco a poco, se va sumergiendo en un drama familiar, que expone los prejuicios de raza y clase que persisten en República Dominicana y demás países de Latinoamérica.

Gracias a la mirada sutil de una adolescente que no sabe cómo decirle a su familia y amigos que su novio no es el chico rubio y de ojos claros que ellos esperan que aparezca en la fiesta.

La cinta es una idea original, escrita y dirigida por Natalia Cabral y Oriol Estrada. Ella es dominicana y él, catalán. Ambos son egresados de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) en San Antonio de los Baños (Cuba). Juntos fundaron en Santo Domingo la productora Faula Films en 2012 y codirigieron dos documentales exitosos: Tú y yo (2014) y El sitio de los sitios (2016), con los que ganaron importantes premios y se hicieron un nombre dentro de la industria.

En Miriam miente, su primer trabajo de ficción, mezclaron intérpretes naturales con figuras de experiencia y trayectoria en la cinematografía quisqueyana —como Pachy Méndez y Vicente Santos, que interpretan a los padres de la quinceañera—, para lograr un drama convincente y con peso. No cabe duda de que el experimento resultó, pues la película obtuvo varios galardones en festivales como el de La Habana, Huelva, Gijón y Toulouse, casi todos en la categoría de Mejor película, sin contar las nominaciones merecidas en Chicago, Seattle, São Paulo, Lima y Guadalajara. Todo un hit.