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Vistas de Panama

Las aguas mágicas de Panamá

Con más de mil islas, la mayoría inexploradas, y un sinnúmero de contrastantes ecosistemas marinos, Panamá desea mostrarle al mundo su patrimonio azul. Bucee en medio de tiburones ballena, en el Parque Nacional Coiba; observe a través de una careta peces multicolores y hermosos arrecifes en el Caribe; vea el milagro de la vida cuando pequeñas tortugas abandonan su nido en tierra y se apresuran a encontrar el mar, o presencie el colosal salto de las ballenas jorobadas cuando visitan sus aguas cálidas.

 

Por Redacción Panorama de las Américas

 

Bucear en Coiba de la mano de un experto

No hay letreros que ubiquen a Pixvae en la carretera. En la costa oeste del Pacífico de Panamá, este pueblo remoto, tranquilo, espectacular y salvaje es además uno de los puntos más cercanos para llegar, a tan solo treinta minutos de navegación, a la joya verde de Panamá: el Parque Nacional Coiba, Patrimonio Natural Mundial de la UNESCO.

Allí está ubicado Dive Base Coiba, dirigido por el mítico Kevan Mantell. Buzo profesional, explorador y guía naturalista submarino, Kevan tiene más de veinte años explorando y liderando grupos de científicos, equipos de producción cinematográfica y turistas en las aguas del Parque Nacional y el Golfo de Chiriquí. 

©Kevan Mantell

Kevan nos explica que las aguas de Coiba ofrecen algo para todos. Para buzos con poca experiencia, hay arrecifes, piedras y pináculos de poca profundidad en aguas calmadas, con gran representación de la vida marina: tiburones, tortugas, rayas del fondo, cardúmenes de peces del arrecife y una abundancia de vida única. 

Buzos con más experiencia y entrenamiento van a lugares muy poco explorados con corrientes frecuentes, cambios de temperatura y visibilidad. Allí se pueden ver ejemplares más grandes y exuberantes o presenciar eventos naturales extraordinarios, como la reproducción de varias especies. 

Buzos con entrenamiento técnico bajan a la Twilight Zone (la zona mesofótica), entre cuarenta y sesenta metros de profundidad. Allí todo se mueve más despacio, con espectaculares arrecifes profundos, que crecen de forma horizontal para aprovechar la poca luz que entra en la zona. Este ecosistema marino no ha sido estudiado por la ciencia y es posible que algunos de sus rincones no hayan sido jamás explorados.

Coiba es la isla más grande del Pacífico panameño y hace parte de un archipiélago compuesto por 38 islas e islotes. La isla fue durante 85 años una cárcel de máxima seguridad, gracias a lo cual logró proteger su tesoro salvaje de la colonización y la explotación.

©Javier Pinzón

Desde Pixvae 

www.divebasecoiba.com

kevan@divebasecoiba.com, divebasecoiba@gmail.com

Kevan: (+507) 6948 2240. 

Laura: (+507) 6662 4539.

Incluye guía naturalista, “divemaster”, bote, capitán, tanques, plomos y todo el equipo para la operación de buceo seguro. Para las exploraciones profundas tiene Nitrox y gases mezclados como Trimix.

 

Desde / From Santa Catalina

scubacoiba.com

info@scubacoiba.com

Tels. (507) 6980 7122 / (507) 63337 646.

Coibadivecenter.com

Julie: (507) 6774 0808.

Glenn: (507) 678 01141.

 

©Javier Pinzón

Liberar tortugas 

Al sur de la Península de Azuero es posible tener una experiencia de extrema sensibilidad con la fauna silvestre: ver eclosionar un nido y liberar pequeñas tortugas a la inmensidad del océano.

Isla Cañas es el epítome de esta experiencia. Allí, en una extensa playa de trece kilómetros, una semana al mes, entre septiembre y noviembre, cientos de tortugas abandonan el agua y ascienden pausadamente a la playa, para cavar su nido y depositar sus huevos. Este es el lugar de mayor cantidad de anidación de tortugas del Pacífico panameño, adonde llegan mulata, negra, caguama, canal e incluso algunos ejemplares de carey. 

Las tortuguitas nacen unos 55 a 60 días después de la arribada y deben caminar para soltar sus músculos, después de haber estado encogidas en el huevo. También deben grabar información de la playa en su cerebro, pues regresarán aquí cuando sean adultas, a poner sus huevos en el mismo lugar donde nacieron. El camino al agua es largo y lleno de obstáculos: el sol, los cangrejos, los perros y el mismo hombre amenazan a los recién nacidos, así que los niños de la comunidad están entrenados para escoltar a los bebés en su largo camino a la vida.

©Shutterstock

Otro lugar célebre para este espectáculo es Las Lajas, en Chiriquí, una playa ubicada a una hora de camino de David. Allí, Kerin Antonio Loo, residente del área, cuenta que alguna noche se topó con una enorme tortuga lora que depositaba sus huevos en la playa. Con el apoyo de sus vecinos de Playa Barqueta, logró capacitarse, junto a otros voluntarios, para patrullar la playa en busca de nidos, reubicar los huevos en viveros y liberar a las tortugas recién nacidas. De esta forma, la aventura en Las Lajas puede culminar después del atardecer, cuando la marea baja deja en la arena un perfecto espejo del cielo, ayudando a Kerin a liberar a estas miniaturas, que corren hacia el agua programadas genéticamente.

Muy cerca de allí está Playa Barqueta, en donde la Universidad de Chiriquí (Unachi) tiene un proyecto de conservación de tortugas bajo la batuta del profesor Juan Blas. La comunidad se ha organizado bajo la figura de Fundación Rastros de Vida luego de ver el liderazgo de Alexánder Rojas, quien se ha hecho cargo del patrullaje de la playa y el cuidado del vivero. Allí liberaron a 5.632 neonatos en 2019 y 8.182 en 2020. Lo que va de este año han liberado 6.600 y en el momento hay setenta nidos esperando ver nacer a los bebés. Con una llamada a la comunidad, el turista puede estar más seguro de que encontrará bebés el día de su visita. 

Las playas de Chiriquí se pueden alcanzar desde cómodos hoteles en la ciudad de David o desde los “resorts” ubicados a lo largo de estas enormes cintas de arena. Un poco más de espíritu aventurero se requiere para la Península de Azuero. Los proyectos comunitarios en playas Malena y Mata Oscura han constituido un producto turístico denominado Ruta de las Tortugas. Aquí también está la playa La Marinera, uno de los veinte sitios del mundo, junto a Isla Cañas, a los que llegan las masivas arribadas de tortugas.

©Javier Pinzón

Mayor información:

Isla Cañas: ICT/Experiencias

WhatsApp: (507) 6718 0032, islac2010@hotmail.com, 

@ict.experiencias.

Turismo comunitario: 

Playa Barqueta: Fundación Rastros de Vida. Marieth: 

Tel. (507) 6749 9927.

Playa Las Lajas: Amigos de las Tortugas Playa Las Lajas. 

Kevin: (507) 6304 3622.

Playa Malena: 

Asociación Conservacionista de Playa Malena.

Ana Gonzales, Cel: (507) 6865 8908.

Mata Oscura: 

Fundación Agua y Tierra.

fundatpanama@gmail.com

Cel. (507) 68130970.

 

Bucear en el Caribe

Bajo las tranquilas aguas del Parque Nacional Portobelo habitan variadas especies de coloridos corales que sirven de habitación a peces, moluscos, gusanos, crustáceos, equinodermos, esponjas y muchos otros seres marinos.

Es un mundo de múltiples colores, formas y estilos de vida. Los arrecifes de coral ocupan solo el 0,1% de la superficie de los mares del mundo, pero sirven de albergue, zona de alimentación, reproducción y anidación para el 25% de las especies. Por desgracia, es un ecosistema en peligro inminente de extinción. Según la División de Ecosistemas Marinos, del Programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Medio Ambiente, podríamos perder los arrecifes de coral vivos en el mundo para el año 2050. El calentamiento global y la acidificación de los océanos estresan a los corales hasta dejarlos sin color, en una reacción conocida como blanqueamiento, que disminuye su capacidad reproductiva y puede matarlos.

©Javier Pardo Díaz

Scuba Panamá, empresa que lleva más de veinte años mostrando esta abundancia a los turistas, a través de cursos certificados de buceo (PADI) o guía para aventureros de “snorkel”, promueve este valor turístico sin par. 

Hace dos años se aliaron con la Universidad Marítima de Panamá para cultivar corales en una de las locaciones más espectaculares de Portobelo: Playa Huertas. Con la fundación Reef2Reef Restoration, exploran el desarrollo de dos sistemas de reproducción diferentes con la variedad cuerno de ciervo, mediante la fragmentación, que crece de diez a veinte centímetros por año. Otro de los componentes del proyecto es la campaña “Adopta tu Coral”, para recaudar fondos. 

Así pues, las excursiones de buceo en la Bahía de Portobelo adquieren una nueva dimensión. Ya no solo se practica con todas las medidas de seguridad y cuidado por el medio ambiente, sino que se contribuye al repoblamiento de corales en una zona que tiene todas las cualidades para convertirse en uno de sus últimos hábitats.

©Javier Pardo Díaz

Información:

Scubapanama.com 

scubapanama@scubapanama.com

Tels. +(507) 261 3841

+(507) 261 4064.

 

Ballenas en el Pacífico

Desde tiempos inmemoriales, cuando Panamá emergió del fondo del océano, uniendo Norte y Suramérica, el istmo se convirtió en un puente de vida por donde transitaron cientos de especies, creando un intercambio genético y una ebullición de vida sin precedentes en el planeta. Pero unir la tierra significó separar los mares, cambiando las corrientes marinas e incluso el clima mundial. Una migración masiva permaneció intacta: la visita anual que realizan al trópico enormes ballenas jorobadas en busca de aguas tibias para aparearse, dar a luz y enseñar a nadar a sus ballenatos.

©Eduardo Estrada

Estos enormes especímenes, que pueden llegar a pesar 36.000 kilos, viajan hasta 25.000 kilómetros desde el sur del planeta, en donde está su zona de alimentación, para llegar al trópico. En agosto comienza la temporada y se mantiene casi hasta noviembre. Se calcula que unas mil ballenas nos visitan cada año, llamando la atención por su extrema actividad. Las crías llegan a medir entre cuatro y cinco metros de largo y los adultos de doce a quince metros. Se comunican entre sí a través de cantos subacuáticos que se escuchan a kilómetros de distancia y logran mover su gran masa de peso para dar grandes saltos en sus rituales de apareamiento.

Del 1° de agosto al 30 de noviembre, la Autoridad del Canal de Panamá pone en vigencia la restricción de velocidades hasta diez nudos, para evitar colisiones mortales con ballenas, desde la latitud 08º00’,00 Norte en ambas vías de circulación del dispositivo de separación del tráfico en el Golfo de Panamá. Hasta estas latitudes llegan también ballenas del norte, menos investigadas, pero está claro que en algún momento se encuentran con sus hermanas del sur y se cree que incluso ha habido cruce de especies. Panamá sigue siendo tierra de encuentros.

©Eduardo Estrada

 

Visitar El PacÍfico 

La temporada de ballenas es de julio a octubre. Sin embargo, siempre hay grandes actividades para gozar los golfos de Panamá y Chiriquí.

 

Para visitar el Golfo de Panamá 

Ancón Expedition: Tel (507) 2699415.

Redcat, mega catamarán. Redcatpanama.com 

info@PanamaSaSallingTours.com

Tel. (507) 8315 058.

Aeroalbrook.com

Panama Whale Watching

Tel: (507) 6440 7600

Bolanospanama.com

Para visitar Golfo de Chiriquí 

Pacificadvent.com

Info@pacificadvent.com

Tel. (507) 66730 256.

Punta Chame

Turismo comunitario

Qtarras tours S.A.

Gerente.qtarras@gmail.com

Tel. (507) 663 786 513.

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