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Cultura

IFF Panamá: cinco años de buen cine

El Festival Internacional de Cine de Panamá cumple su quinta edición en abril, consolidándose así como la cita obligada de los panameños con el buen cine y uno de los encuentros del séptimo arte más relevantes de la región.

Por Roberto Quintero
Fotos: Carlos Gómez

Ya falta muy poco para que inicie la fiesta: del 7 al 13 de abril se realizará la quinta edición del Festival Internacional de Cine de Panamá, uno de los eventos más esperados de la agenda cultural del país. Y, como de costumbre, será una semana llena de buenas películas, talleres, clases magistrales, estrenos, glamorosas estrellas desfilando por la alfombra roja y proyecciones gratuitas al aire libre.

Uno de los platos fuertes de este año es la participación de la actriz Lucía Bosé, reconocida como un ícono del neorrealismo italiano; movimiento cinematográfico surgido a finales de los años 40. Los organizadores del festival la han invitado a Panamá para rendirle homenaje y, por esta razón, se ha programado una retrospectiva con algunas de sus mejores películas.

Bosé trabajó bajo la dirección de verdaderos genios del séptimo arte, como Luis Buñuel, Federico Fellini y Juan Antonio Bardem, por mencionar solo algunos. Sin embargo, para Pituka Ortega Heilbron, directora del festival, el valor de esta intérprete legendaria supera su trayectoria cinematográfica. “En la proyección de la inolvidable y visionaria película Muerte de un ciclista, de Bardem, el público panameño y nuestros visitantes tendrán la oportunidad de redescubrir este cine y compartir con una actriz tan importante, no solo por su talento sino por su filosofía de vida y humildad. Lucía es una mujer que siempre dominó su despampanante belleza, no lo opuesto. Valoró el rigor de su oficio de actriz y resguardó su espíritu de las banalidades de la industria. La cámara nunca se apoderó de ella, como ella misma me lo dijera en una ocasión. Esto está prácticamente perdido hoy día”.

El otro gran invitado que ya está confirmado es el documentalista chileno Patricio Guzmán, galardonado con un Oso de Plata el año pasado en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Berlín por su más reciente film: El botón de nácar. Se trata de la segunda parte de una trilogía que comenzó con la aclamada Nostalgia de la luz y concluirá con La cordillera de los Andes, que se propone ser una extensa exploración por la geografía chilena en busca de los vestigios de la historia.

Por supuesto, El botón de nácar forma parte de la programación del festival. Pero lo más relevante es que Guzmán dictará un seminario de cuatro días sobre la realización de documentales, además dirigirá un conversatorio luego de la proyección de su película. “Es un cineasta visceral; un autor del género. Es un hombre de vastas profundidades y comprometido con temáticas sociales y políticas. Guzmán es el autor de La batalla de Chile, considerado uno de los mejores documentales latinoamericanos de todos los tiempos. Por ese trabajo arriesgó su vida y ese es un hecho que nos dice mucho de él. Tener a Patricio mostrando su cine y dictando un taller en Panamá es un privilegio para nuestra industria”, comentó Pituka Ortega Heilbron, una de las documentalistas panameñas más importantes.

Esta es solo una de las grandes joyas del séptimo arte que colmarán las pantallas panameñas durante el IFF Panamá, pues la programación estará compuesta por más de setenta películas y unas 130 proyecciones. Uno de los títulos que causó furor apenas fue anunciado en las redes sociales es El abrazo de la serpiente, que ya pasó a la historia al ser la primera película colombiana nominada al premio Oscar, en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa. La historia, dirigida por Ciro Guerra, narra los encuentros entre un payé y chamán amazónico (último sobreviviente de su pueblo) y dos científicos que recorrieron el noroeste del Amazonas en busca de saberes ancestrales, con una diferencia de cuarenta años.

Desde su creación, el festival también se ha convertido en una plataforma para el cine panameño. Este año serán exhibidas al menos unas seis películas nacionales en el evento. Una de ellas es el documental Es hora de enamorarse, una historia entre bambalinas, dirigida por Guido Bilbao, que nos muestra lo que le ocurre tras bastidores en una obra teatral a un grupo de jóvenes actores con síndrome de Down. La cinta narra este proceso artístico mientras describe el universo íntimo de los jóvenes: sus miedos, sus esperanzas y su lucha cotidiana. Para Bilbao, cuyos trabajos audiovisuales y periodísticos están más relacionados con política y escándalos de corrupción, esta era una oportunidad tremenda de mostrar otra cara de Panamá. “Nunca tuve relación con gente con síndrome de Down. Pero por el azar de la vida conocí a estos chicos y fui viendo en ellos una fuerza, una alegría, una sabiduría que me pareció, como espectador de sus vidas, una película. Y entre todos la hicimos”.

Otra que ha sido aceptada para mostrarse en el festival es Sultán, del director Enrique Castro. Es un drama poético que mezcla de forma interesante la ficción y el documental para contar los hechos ocurridos en la invasión militar de Estados Unidos a Panamá, el 20 de diciembre de 1989. El drama es visto desde los ojos de tres sobrevivientes que, diez años después, son guiados a una reconciliación por la persona que perdieron la noche del bombardeo.

En palabras del propio Castro, el proyecto surge de su interés por el hecho histórico y por el racismo que él percibe en la sociedad panameña. “En gran medida, la falta de atención que le hemos brindado a la invasión como hecho histórico, el no exigir de Estados Unidos más información sobre esta maniobra militar ‚Äïsu más grande operación en las Américas en el siglo XX‚Äï y el no investigar a fondo el número de muertos, se debe a que la gran mayoría de víctimas eran gente “de color” y los daños físicos fueron contra barrios de clase trabajadora”.

Sultán será exhibida como trabajo en proceso avanzado en una muestra especial, previa a su lanzamiento, a mediados de este año. “Esta oportunidad que nos brinda el IFF Panamá me alegra muchísimo, porque es una manera de dar las gracias a todas las personas que nos han apoyado, de mostrarles en qué estado se encuentra el proyecto y de evaluar la respuesta del público”, agrega el director panameño.

Estos son solo algunos aspectos destacados del Festival Internacional de Cine de Panamá que ya se pueden anunciar, pero aún quedan muchas películas por programar e invitados por confirmar su asistencia. Los organizadores aseguran que el público debe estar preparado para otras grandes sorpresas. Quedan avisados.