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Personajes

Rigoberto González: El momentum de la literatura latina en Estados Unidos

La hispana es la minoría de más rápido crecimiento en Estados Unidos y se espera que en 2065 sea la más grande del país, representando el 24% del pastel poblacional. Mucho se debate sobre las transformaciones que podría sufrir la sociedad estadounidense por cuenta de esta tendencia en diversos campos del devenir social. Panorama de las Américas apuntó a una de ellas: la literatura, durante una conversación con Rigoberto González, uno de los escritores latinos más prominentes y activos en Estados Unidos. El intercambio sirvió también para repasar el trabajo del escritor, sobre todo desde la perspectiva de las minorías y la convivencia en una sociedad multicultural.

Por Juan Abelardo Carles
Fotos: Carlos Eduardo Gómez, EFE

La más reciente versión de la Feria Internacional del Libro de Panamá tuvo como país invitado a Estados Unidos. La lista de escritores que el país norteño envió al encuentro, como es de rigor para este tipo de actividades, destacaba por ostentar, en su mayoría, apellidos hispanos. El hecho, más que sorprender, confirma la creciente relevancia que adquiere la minoría hispana en el quehacer económico, político y, en este caso, cultural de la unión americana. Rigoberto González estuvo en la delegación. Reconocido poeta, novelista y crítico literario, fue incorporado recientemente por el periódico Los Angeles Times a un selecto grupo de críticos generales (critics at large) que son libres de tocar temas de su interés en las páginas del periódico.

“Es una oportunidad grandísima. Yo había escrito reseñas para El Paso Times por diez años. La editora del LA Times, Caroline Kellog, quería personas que escribieran sobre una gran variedad de temas y que lo hiciesen rápido. Estos son tiempos muy interesantes en Estados Unidos y a través de la literatura también se manifiesta la voz política de diferentes comunidades: afroamericanos, asiáticos y, por supuesto, latinos. Diversas comunidades son representadas en la literatura”, comenta González.

La producción literaria de González comenzó con el compendio poético So Often the Pitcher Goes to Water Until it Breaks (1999), obra premiada en las National Poetry Series, y prosiguió con notables producciones, como la obra para niños La tarjeta de Antonio (Antonio’s Card, 2005), Butterfly Boy: Memories of a Chicano Mariposa (2006), autobiografía en la que explora los retos que implica crecer siendo gay en una comunidad que idolatra el machismo; The Mariposa Club (2010) y Red-Inked Retablos (2013), que continúa explorando la problemática de las minorías LGBT, o bien Unpeopled Eden (2013), poemario que aborda la desesperante realidad a la que debe enfrentarse la mayoría de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos.

Como puede concluirse tras leer parte de su trabajo, la aproximación del escritor a las realidades vivenciales de una minoría en un país como Estados Unidos se da en dos vías: étnica y de preferencia sexual. “Desde el principio, tuve que aceptar que no podía separar estas dos entidades y que debía navegar entre ellas. Fui descubriendo que ser chicano y gay es una intersección muy interesante que muchos representamos y que involucrarse en ambas luchas no es una combinación mortal. Yo represento ambas comunidades y no voy a escoger una sobre otra. Entre la población gay también hay problemas de racismo. ¿Cómo puedes empezar a enfrentar estos problemas si no cuentas con gente que represente a ambas comunidades y pueda empezar a hablar y a construir puentes para que reconozcan que hay intereses similares?”, explica González.

 

En todo caso, el trabajo de González y otros escritores latinos en Estados Unidos está ayudando a formar vasos comunicantes dentro de una comunidad diversa de por sí. “Estamos peleando por preservar nuestra comunidad, pero reconociendo nuestras diferentes culturas e identidades, seas chicano o cubano, dentro de esa gran familia latina. Esto nos ayuda a preservar el sentido de quiénes somos y a dejar un legado para las generaciones que vienen. Queremos ser representados por nuestros gobiernos y tener las mismas oportunidades que otros grupos han tenido. Necesitamos sentir orgullo de nuestra identidad, especialmente ahora, cuando están pasando cosas que nos hacen sentir un poco mal por lo que somos. La literatura ayuda a ello; a saber que, a pesar de que venimos desde diferentes trayectorias, estamos orgullosos y empoderados de nuestra identidad y nadie nos va a quitar eso”.

Más allá del empoderamiento comunitario, el auge de la literatura latina también ha servido para generar entendimiento de las minorías latinas por parte del resto del país. “No sé si nuestra literatura está llegando a Latinoamérica, pues está escrita en inglés en su mayoría y muy pocos de nosotros escribimos en español. Más bien, el beneficio es para Estados Unidos, pues ayuda a los norteamericanos a entender a las culturas latinoamericanas. La mayoría de nosotros somos hijos o nietos de inmigrantes y mantenemos una conexión de memoria, sentimiento e historia con sus diferentes patrias”.

¿Pero ejerce la literatura latina en Estados Unidos un efecto de puerta giratoria, que no solo manda mensajes desde las comunidades hispanas hacia otros grupos del país, sino de vuelta a sus países originarios, en América Latina? El autor no lo cree, ya que gran parte de la literatura latina producida al norte del Río Grande no se traduce ni cruza al sur; sin embargo, reconoce que hay valores en dicho legado literario, que podrían aportar positivamente en nuestros países. “Las clases obreras tienen la oportunidad de empoderarse a través de la lectura, y la alfabetización es importante para seguir adelante. En mi país, México, a veces no le ponen mucho empeño a eso, no invitan a los jóvenes a que se imaginen como artistas, solo quieren que sean obreros. Yo, por ejemplo, soy el hijo de inmigrantes analfabetos y cosechadores de uvas, y debido a que en Estados Unidos todos tienen acceso a la educación, me convertí en profesor universitario”.

Otro campo en el que González estima que la literatura hispana en Estados Unidos puede influir en América Latina es en el sentido de convivencia y pluralidad. “Podemos transmitir el aprecio por un mundo en el que hay diversas comunidades que pueden vivir en armonía, aunque haya tensiones y problemas, aprendiendo unos de otros. Es un problema que he visto donde sea y no sé si la literatura latinoamericana está reflejando estas tensiones”.

Lo que sí es seguro para González es que lo que escriben él y sus colegas en este momento literario sentará las bases referenciales de Estados Unidos en el futuro. “Se acerca rápido el día en que la latina sea la minoría más grande de Estados Unidos. Esta población va a querer ver su historia y su pasado reflejado en la literatura. Siempre miramos hacia atrás para saber quiénes fuimos y cómo llegamos adonde estamos. Es la labor que estamos haciendo nosotros ahora. En este momento, la literatura latina no se aprecia tanto como otras en Estados Unidos, pero yo digo que eso es un error, porque va a ser la literatura más grande, la que más consecuencias va a tener en el futuro, cuando nuestros descendientes busquen saber quiénes eran nuestras voces, qué nos decían, cómo nos trataban, cómo luchamos y cambiamos”.

Sobre Rigoberto González

Crítico literario, editor y autor estadounidense de poesía, ficción, no ficción y libros infantiles bilingües. Su más reciente obra poética, Unpeopled Eden, ganó el Premio Literario Lambda y el Premio Lenore Marshall de la Academia de Poetas Americanos. Ganador de prestigiosas becas como la Guggenheim, NEA y USA Rolón, además del Premio Shelly Memorial de la Sociedad Poesía de América, entre otras. Profesor de inglés en Rutgers-Newark, Universidad Estatal de Nueva Jersey. Desde 2016 colabora con Los Angeles Times en calidad de critics at large.