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Vistas de Panama

Congos de Panamá

En noviembre de 2018, la cultura congo de Panamá fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Sus rituales, bailes y fiestas, practicados principalmente en Costa Arriba y Costa Abajo de Colón, celebran la vida cotidiana y la libertad, esa que es posible tras siglos de resistencia.

Por: Ana Teresa Benjamín
Fotos: David Mesa 

 

Cerca de cuarenta pueblos o comunidades de los distritos de Santa Isabel, Portobelo, Colón, Chagres y Donoso, en la provincia de Colón, mantienen los rituales y festividades congos, con variaciones regionales. También hay congos en sitios como La Chorrera, en la provincia de Panamá Oeste; en Chepo, Chilibre y Curundú, en la provincia de Panamá, y en Bocas del Toro, al noroccidente de la capital.

El “juego congo” o “Tiempo de Soto” empieza el 20 de enero, día de San Sebastián, y se extiende hasta el Miércoles de Ceniza. En este período se instalan palenques en los que se baila para recordar a los antepasados esclavizados, burlarse del amo español o contar episodios de la cotidianidad. El palenque es presidido por una Reina.

The Congo festivities and rituals, transmitted orally, are a means of cultural expression that integrate the Congo communities. For these reasons, the Congo culture was designated part of the Intangible Heritage of Humanity.

Research by American anthropologist Sheila Walker documents Congo culture in countries like Brazil, the Dominican Republic, and Haiti. In all of these countries, the “Congo game” is linked to the ancient Kingdom of Kongo in Africa, which existed from the 14th to the 19th century. Before the arrival of the Europeans, the Kongo state maintained an extensive commercial network and its inhabitants traded copper objects, raffia cloth, and ceramics.

 

Los personajes del juego congo incluyen a una Reina y a un Rey, a Pajarito (el traidor del palenque), Mamá Guarda, el sacerdote, las ánimas, el Matuanga y los diablos, entre otros.

El Miércoles de Ceniza, los diablos salen a atormentar a los congos, pero son atrapados y entregados al sacerdote, quien los bautiza. Esta es la representación de la lucha entre el bien y el mal, pero también de la lucha entre los placeres de la carne (las fiestas del carnaval) y el inicio de la Semana Santa.

Las festividades y rituales congos se transmiten oralmente y sirven como integradores sociales y medios de expresión de las comunidades congos. Por estas razones, la cultura congo fue admitida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Investigaciones de la antropóloga estadounidense Sheila Walker revelan que hay cultura congo en países como Brasil, República Dominicana y Haití. En todos estos países, el “juego congo” está relacionado con el antiguo reino Kongo, de África, que existió desde el siglo XIV hasta el siglo XIX y, antes de que llegaran los europeos, era un Estado con una red comercial extensa, cuyos habitantes participaban en la venta de objetos de cobre, tejidos de rafia y cerámica.