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Vistas de Panama

Panamá: comprar‚ fuera de ruta

El turismo de compras en Panamá siempre se ha vinculado a grandes centros comerciales o a marcas internacionales. Sin embargo, se va desarrollando una oferta más íntima y diferente de consumo para compradores que buscan un estilo alternativo, distintivo y no masivo, muchas veces comprado directamente del creador y no en grandes tiendas. Tiendas cooperativas o conceptuales, mercados pop up y ateliers de autor se listan en este nuevo renglón de compras.

Por Juan Abelardo Carles
Fotos: Javier Pinzón

La reputación de Panamá como centro de compras es sólida y muy vieja. Desde los años 40, los cruceros que atravesaban el Canal de Panamá permitían a sus pasajeros bajar y hacer compras en la Zona Libre de Colón. Y aunque el país demoró un poco en entrar en la onda de los malls, se actualizó rápido y hoy su capital posee algunos de los más grandes y surtidos de Latinoamérica. No obstante, hay una tendencia de compras que, con discreción, ha ido conquistando su espacio, literalmente, en los anaqueles de la ciudad.

Se trata de tiendas pequeñas con piezas de diseño y autor que, aunque no necesariamente deben ser caras, sí son singulares, ya sea por inventario pequeño, peculiar propuesta estética o valor cultural. La génesis de estas tiendas tampoco es convencional: o bien se trata de un grupo de emprendedores pequeños que se juntan en un local, compartiendo servicios y gastos administrativos, o tal vez sea un propietario con un proyecto artístico o social personal. Panorama de las Américas descubrió algunos de estos rincones que, para apuntar más a su carácter individualista, tienden a surgir fuera de las grandes zonas comerciales y en barrios bohemios o en proceso de transformación.

La experiencia es refrescante, pues ninguno responde a la estética tradicional de los templos del consumo masivo. El primero en nuestra lista es La Plural, que está funcionando desde marzo de este año en una casona del barrio capitalino de San Francisco. El espacio es polivalente, comercialmente hablando, y puede encontrarse desde Volver, tienda de ropa vintage de diseñador, hasta Hombre, una joyería con piezas muy poco convencionales, pasando por Uber Shop, que vende ropa diseñada y traída de lugares tan lejanos como Australia, producida según estándares de comercio justo.

La Plural puede definirse dentro del concepto de tiendas cooperativas. Según Massiel Pinzón, especializada en tiendas de diseño y propietaria de Objeto de Culto, que es uno de los emprendimientos acogidos, “se trata de unir nuestras iniciativas para poder sobrevivir”. Su socia, Mairena Briones, agrega que “también es importante la curaduría de lo que ofrecemos: nuestros compradores buscan algo de estilo diferente, un regalo especial, además de una experiencia de compra más personalizada y humana”.

La curaduría es importante, pues involucra los particulares conceptos estéticos del dueño del comercio. En el caso de Undercover Store, otra de las tiendas que visitamos, la curaduría implica que los productos deben relacionarse con Panamá, ya sea porque los creen panameños, extranjeros radicados en Panamá, o bien por ser hechos con materia prima panameña. La tienda comenzó en julio de 2014 para mercadear las botas para lluvia Undercover Boots, producidas en Panamá y en cuyo diseño plasman la cultura del país.

El local está ubicado en el casco colonial de la ciudad, por lo que gran parte de su clientela son turistas. “Luego de abrir, decidimos invitar a artistas, diseñadores y empresarios panameños a participar con sus productos”, explica Mary Quintero, una de las dueñas. De ese modo, junto a las botas que cada año son decoradas con diseños de artistas panameños y que destinan parte de sus ganancias a programas sociales del país, están piezas de diseño y prendas de ropa con motivos de artistas como el pintor Rolo de Sedas, el diseñador Jean Decort o la ilustradora y coacher Mayi Carles.

De hecho, De Sedas fue pionero al incorporar sus ahora famosas “Mamis” en objetos utilitarios distintos a una obra de arte en sí, pero ya no es el único. Ahora se pueden conseguir, por ejemplo, las “Panalisas”, de la pintora Elsy Acosta, que exploran la diversidad de la mujer panameña con el referente de la famosa dama de Da Vinci. Acosta es representada en Panamá por la Galería Weil Art, tienda que por derecho propio entra en nuestra antología de comercios alternativos.

Abierta en el barrio de Bella Vista desde 2003 por Carlos Weil, esta Galería se dedica a vender piezas de arte y memorabilia, algunas de las cuales han servido para desarrollar líneas paralelas de ornamentos y productos utilitarios. Aparte de las Panalisas ya mencionadas, Weil Art tiene “The Kiss of the Oceans”, basada en afiches lanzados a principios del siglo XX para promocionar la construcción del Canal de Panamá, y los “Guardianes”, esculturas desarrolladas en conjunto con colectivos de artesanos wounaan. Según David, hijo de Carlos, lo que ofrecen es “algo un poco más emotivo, con más sentimiento que un souvenir convencional. Trabajamos en varios aspectos de la pieza, como su valor artístico o histórico”.

Los Weil organizan, el primer fin de semana de cada mes, el French Market, cuya sede es la Plaza de la Ciudad del Saber. Se trata de un lugar para proyectar a creadores o emprendedores que aún no logran espacio en tiendas y galerías. Este tipo de esfuerzos se pueden catalogar como pop up markets. Aquí se encuentran prendas hechas a mano por diseñadores, incluso para mascotas. Otro proyecto que se ha consolidado en este campo es el Mercado Culturoso, promovido por la Plataforma Open Arts PTY, organización que busca articular el ámbito de las industrias creativas y culturales en Panamá. La iniciativa tiene lugar en la sede de la Alianza Francesa, también en Bella Vista, y ofrece vitrina a artistas, artesanos y diseñadores con propuestas diferentes y refrescantes.

La promoción de artistas y diseñadores emergentes es una constante en el surgimiento de este tipo de emprendimientos. Otro ejemplo es Lupa, que surgió en 2015 como una plataforma para impulsar talentos locales y regionales. El proyecto, iniciativa del colectivo panameño Diablo Rosso y la artista costarricense Ingrid Cordero, se divide en un espacio para exposiciones de arte y otra parte para venta de productos de diseño producidos con responsabilidad.

Algunas de las marcas que se pueden encontrar incluyen la línea de indumentaria Frau Lamb, el colectivo de diseño panameño Rumba y la joyería de Ingrid Caduri, confeccionada en Pedasí con piedras de vidrio del mar. Según Ingrid Cordero, se trata de “una de las pocas alternativas en la ciudad que ofrece productos locales de diseño manufacturados responsablemente. La curaduría de nuestros diseños pasa por un filtro no solo estético, sino que intentamos entablar una relación con los creadores para conocer su proceso, materiales y otros detalles que suelen ser pasados por alto”.

Debbie Kuzniecky —accionista de La Plural y reconocida comentarista de moda y estilo en Panamá—concuerda en que el auge de tiendas alternativas se debe al surgimiento de un consumidor más consciente, que desea comprar de acuerdo a garantías de responsabilidad social y comercio justo. Ella agrega otras causas, como el “cool factor”, que en el mundo de la moda y el estilo se entiende como la estética de la actitud, el comportamiento o la apariencia que es generalmente admirada. “Antes, se trataba de lucir piezas de Armani o Gucci, de pies a cabeza, pero hoy también se trata de lucir diseñadores locales y combinarlos con otras piezas de lujo”.

Las razones pueden ser muchas, pero en últimas todas apuntan a que los espacios de contacto directo entre este tipo de emprendedores y los compradores que gustan de sus productos se multiplicarán en Panamá. Así que si usted es de las personas a quienes les gusta dar un recuento completo de lo que quiso decir el artista cuando diseñó esa falda o conferenciar sobre la comunidad indígena donde confeccionan aquel collar, en Panamá encontrará muchos sitios para satisfacer su pasión de consumidor alternativo.

 


Tome nota

Panorama de las Américas visitó algunos de los comercios y entidades dedicados a vender productos de consumo alternativo en Panamá. A continuación, información de contacto para que pueda organizar su gira de descubrimientos.

 

La Plural

Calle 74, San Francisco. Tel. (507) 308 2455.

Facebook: La Plural.

 

Undercover Store

Avenida A, Casco Viejo, entre calles 4ª y 5ª, Panamá. Tel. (507) 209 6606.

 

Weil Art / French Market

Casa La Trona, Calle 48, Bella Vista. Tel. (507) 264 9697.

Avenida A, entre calles 4ª y 3ª, Casco Viejo, Panamá.

La Plaza, Ciudad del Saber.

 

Lupa

Avenida A, entre calles 4ª y 5ª, Casco Viejo, Panamá. Tel. (507) 388 8428.

 

Mercado Culturoso

Nina Concept Store

Calle 53 Este, Obarrio, Panamá. Tel. (507) 390 5671.

 

Mixo Concept

Calle 69 Este, San Francisco, Panamá.

Facebook: Mixo Concept.